
Potenciando la excelencia en nuestra organización. Versatilidad y fiabilidad
La verdad es que un buen equipo cuenta con muchas piezas, pequeñas, grandes y medianas, todas ellas de igual importancia para el funcionamiento correcto y eficiente de cualquier Despacho de abogados, que un grupo humano que tiene, o debería tener, un objetivo común.-
En no pocas ocasiones tendemos a practicar el reduccionismo extremo en nuestra proyección del Despacho, olvidando que los detalles más nimios son los que finalmente definen el éxito o el fracaso.- Es evidente que fichar a un abogado con experiencia, brillante en Sala, y capaz de enfocar a la primera cualquier cuestión que se plantee, amable y diligente con los clientes ..cuenta,; Pero no debemos olvidar que para que todo ello sea posible, para que pueda desarrollarse el potencial que hemos “adquirido” esta figura debe encontrarse debidamente apoyada por lo que denominamos “recursos auxiliares”, secretaria, administración, etc…, y es lo que precisamente va a hacer posible que nuestra apuesta tenga un resultado satisfactorio y un comportamiento eficiente.-
La postulación que hago en este artículo por la figura del paralegal, que personalmente creo es la figura de más relevancia va a tener en los despachos en estos momentos, viene interesada precisamente por mi convencimiento en que la utilización de este tipo de profesionales, aporta dos tipos de beneficios inmediatos y de alto valor para la organización: el primero es la de catalizador y puente entre las estructuras de producción y administración del Despacho. En muchas labores de Administración puede desarrollar funciones mixtas o de coordinación con Letrados que impulsan y cohesionan las competencias de la Administración del despacho con las desarrollas por los letrados, en definitiva es un elemento puente o catalizador de estas relaciones, frecuentemente desconectadas o en una relación de jerarquía mal entendida y subordinación de la administración al resto de integrantes del despacho- El otro beneficio del que hablo no es otro que el efecto de concentración que se logra en el resto del equipo técnico, que va a verse relevado de numerosas tareas de las denominadas “auxiliares o complementarias” de la actividad principal, pero absolutamente indispensable para llevarlas a cabo. Control de los expedientes, actuaciones, localización de jurisprudencia, escritos de trámite, y un amplio espectro de actividades que estos profesionales son capaces de desarrollar en nuestra Organización.- la propia labor técnica que pueden llegar a desarrollar, sobre todo si tienen el apoyo y encuadramiento adecuado dentro de la utilización de las bases de datos de calidad y de programas de gestión del despacho, aportándonos de forma inmediata un apoyo de calidad a los letrados que deben estar centrados en labores fundamentales técnicas, pero no olvidemos, también de venta y promoción del Despacho.-
El perfil de un paralegal, no debe confundirse con un estudiante de derecho de último curso, ni con alguien que pretende adquirir experiencia para iniciarse en la práctica de la profesión, antes al contrario, resultan ser profesionales que proceden del mundo del derecho y mayormente de la práctica de la profesión y que por distintas cuestiones, en muchos casos por motivos u opciones personales, prefieren poner a disposición de la Organización sus conocimientos adquiridos y sus habilidades pero sin incurrir en las fuertes obligaciones y responsabilidades de un Letrado.-
De mi propia observación diré que en la mayoría de los casos que he tenido ocasión de contratar o recomendar a alguien para este puesto, en su entrevista aparecen cuestiones como temor o “respeto” a actuar en sala, hijos, opciones personales sobre su propio tiempo, pero en definitiva, a todos ellos les agrada desarrollar la profesión mediante actividades de búsqueda y selección de jurisprudencia, preparación de carpetas para las vistas, apoyo en el montaje de la prueba, atención al cliente, preparación de informes de actuación y un largo etcétera relacionado realmente con el ejercicio de la profesión y precisamente por ser una opción consciente y definida para optar por una actividad que conocen perfectamente, se trata de perfiles muy solventes y seguros emocionalmente con respecto a la labor y trabajo que van a desarrollar, normalmente son personas con alta satisfacción por el trabajo que desarrollan en el despacho y que pretenden estabilidad en su trayectoria profesional, sin que la existencia de carrera profesional o remuneración, constituya un punto fundamental en su situación laboral.-
Retributivamente se sitúan dentro de la esfera inmediatamente superior al de la administración/secretariado, encontrándose en una horquilla remuneratoria en torno a los 25.000 a 30.000 euros anuales, claro está dependiendo de las zonas geográficas y tipología de despachos, evidentemente.-
Como en otras ocasiones, se trata una vez más de una opción de inversión económica y una opción que estratégicamente debe estar relacionada en el Plan o en los Objetivos que hayamos decidido en el periodo que corresponda. No es una inversión excesivamente alta, pero sin embargo creo que sí es una de las más rentables, si logramos situarlo correctamente en los procedimientos de gestión del Despacho y orientarlo al cliente en una mayor calidad de nuestros servicios, sobre todo en una comunicación continuada y adecuada con el mismo.
Mensaje:
Debemos gestionar nuestros recursos como si fueran las herramientas que necesitaríamos para montar una acampada en Marte.-No podemos llevar mucho peso, pero tenemos que tenerlo todo y todo debe ser de utilidad.



